Quisiera dejar de encontrarte, tu maldita presencia me hace daño... Ojalá alguna vez me hubieras dicho en ese alemán que tanto amo "Das Ende" pero no, me dijiste en perfecto inglés Dream of you. Incrédula fui al creer que me amabas, que no eran suficientes los besos, las cadenas y los látigos lacerantes en la piel. No, debías atarme también a la cama en la memoria.
Tomaste mi mano más allá de tu sexo, tu boca más allá de tu hermosa y tatuada piel morena. A pesar de los años, aún recuerdo esa noche en tu oficina, y como cogimos entre lágrimas de culpa, deseo y maravilla.
Te odio y te amo maldito.
Un sueño que me lleva a la locura en este océano plagado de especies, en dónde me parece que nadie comparte la misma que yo.
Quisiera que todo hubiera terminado aquella primera vez sobre el escritorio, con los senos y las piernas al aire, con lengua en mi sexo y la mía en la tuya. Con el semen derramado en ese burdo trozo de latex y en la alfombra.
Desearía que los besos furtivos hubieran acabado con todo.
La historia continúa en esta extraña relación entre el cuerpo, el alma y la demencia.
El placer de odiarte es igual al de amarte.
Esta noche desearía no estar a tu lado, no tener que verte en la oscuridad, no tener que sentirte. Y así desearte más. Desear encadenarte a mi cuerpo solamente.
-Y así termina el sueño doctor
-Interesante señorita, creo que debemos trabajar más su inconsciente y probablemente deba dormir menos
-Yo creo que deberíamos coger menos en las sesiones señor doctor
-Eso es parte del tratamiento
Esta bien, pues cumplamos hoy con la terapia.
Hola, Katsya. Estaba buscando una nota que escribió un amigo sobre un libro mío y me encontré tu blog. Te aclaro que no te estoy escribiendo por lo de la tirada. Entiendo que lo dices para expresar el efecto que te causó mi libro. A mí me ha provocado una emoción muy fuerte leer tus palabras, sobre todo porque esa novela tuvo muy mala suerte. Los libreros de Sanborns y otros se negaron a venderla por "indecente". Ya ves que ya no se consigue. En fin, gracias por tus palabras. Veo que alguien encontró mi botella lanzada al mar. Gracias.