jueves, 2 de junio de 2016

Déjate llevar...

Perder la costumbre de un mismo rostro, de una misma voz y de un mismo cuerpo en la cama tiene sus bemoles. Me sorprendo extrañandolo todavía, normal después de un mes y medio supongo. Pero trato de recordar la rabia, la frustración, y todos los anhelos vanos para no caer en la tentación... 

Si, todavía estoy vomitando las mariposas muertas de una relación fallida,  pero me queda el consuelo de haber hecho mi máximo esfuerzo para que funcionara. Ni hablar, para un tango se necesitan dos y el qué era mi acompañante un día decidió sentarse a ver como yo intentaba seguir bailando con su cada vez más lejana sombra... 

¡Maldita zona de confort! 

Aunque ya hay por ahí y un par de nuevos candidatos a amantes.  Hoy, la Ciudad de México amanece húmeda, como yo. El ruido de la lluvia se oye tras la puerta de mi habitación, y me hace ansiar un nuevo amante. Para compartir la cama, las caricias, y algunos fluidos. 

Alguien que acaricie mis senos y me abrace por detrás mientras duermo. 

Un nuevo amante con quién tener sexo salvaje mientras cae la lluvia en la Ciudad de México...

Lástima que sean difíciles de encontrar estos días.  Y de amor ni hablamos que ese vals, está vetado por los próximos años para mi.

1 comentario:

Edmundo dijo...

Me interesaría llenar ese hueco...