jueves, 14 de julio de 2016

¿Por qué sigues ahí?

Contra todos mis principios, sigo pensando en tí. Si, si tú, hijo de  tu chingada madre. Ese que le pareció buena idea crear un paraíso creado con ladrillo tras ladrillo: de mentiras.  No tuviste los huevos de terminar de frente como la gente decente, nel, por viber y por qué te acorrale. Cómo acorralo a mis enemigos y a mis presas. 

Me sigue doliendo el haber confiado y haber dejado entrar a mi prístino mundo a alguien que entró sin el menor respeto a destruir el pedazo de corazón que había guardado para querer a otro.  Me sigo preguntando ¿Por qué? Sé que no me vas a contestar, eres muy cobarde para enfrentarme auténticamente enojada y herida. 

No sé tampoco si quiero saber tus respuestas. ¿Confiar en que serías honesto? Nel, ese concepto con tus antecedentes dudo que lo conozcas a fondo, seguramente mentirías. 

Me duele el haber hecho mi mayor esfuerzo, el haber dejado mis estrictas normas de cómo tratar con los hombres para hacerte parte de mi vida. De verdad creí que un día tu me ibas a dejar en la tuya, pero la cobardía te ganó. 

¿Qué podía esperar de alguien que le fue desleal a su esposa? ¿Qué podía esperar de alguien no fue honesto con su novia? 

¿Por qué querías que contará mis más profundos secretos y sueños? ¿De qué demonios te valía decirme te amo? ¿Por qué te hizo falta hacerme creer que podía construir algo por una vez con alguien que no fuera yo misma? ¿Quién chingados te creíste para llegar con un plan fraudulento a mi vida? 

No me pediste permiso, no me avisaste el paquete que estaba recibiendo. De repente un día desperté envuelta en un mar de mentiras QUE YO NO PEDÍ.  ¿Por qué querías que renunciará a mi vida sin compromisos? ¿Para ser solo tuya? ¿Por qué me hacías escenas de celos cada que veía a mi ex o porque los tenía en la agenda con algo de cariño? 

Si cada fin de semana veías a C... haciéndola pasar por tu prima. Es más diario llamaba a la que dijiste que era mi casa, para saber de ti.  Hasta que por una tarjeta de seguro que descuidadamente dejaste a la vista me encontré con su nombre completo y decidí que era buena idea investigarla para saber con qué clase de personas tendría que lidiar después de haberte dicho Si, si quiero casarme contigo. 

Hasta la fecha grabaste en mi teléfono, y el lugar. 

¿Con qué cara me dijiste porqué no confías en mi? Cuando había señales de alarma para todos lados. Al final, te acorrale como me sentí acorralada por mis emociones y profundamente herida. Nunca sabré con quién dormí durante 2 años. Nunca voy acabar de entender si fue real, si fue mentira, o qué paso ahí. 

De todas las mujeres que pudieron pasar por tu vida a la única que no hacía falta dorarle la píldora para cumplir las más oscuras fantasías sexuales era a mi. Yo no quería una relación monógama, yo no quería ser un monstruo celoso e inseguro. Yo no quería ser una de esas que solo se preocupaba por qué iba a cocinar para su novio cuando llegara a casa,  tú me convertiste en eso, en lo que más odiaba.  

Me pediste compromiso, y lo puse de corazón ¿Y tú? No te lo puedo preguntar directamente, vas a evadir las respuestas, vas a salir con tú. ¿Para qué quieres saberlo ahora? Ya se acabó lo que había entre tú y yo. 

Y lo peor del caso, es que todavía pienso en ti, en los buenos momentos, pero también en cada vez que me levanté en la noche llorando de la nada. De todas las veces que te pregunté qué estaba pasando directamente, y tu solo guardase silencio.  

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Mi ego herido da tumbos por ahí, en las noches. Como si no tuviera problemas de verdad, tu fantasma, ese me creaste por haber dejado una relación de botepronto sin respuestas auténticas me atormenta. Los fantasmas que no enfrentaste en tus 45 años de vida, me contagiaron, de una profunda ira y dolor que tengo que contener. No le puedo decir nada mis amigos, según esto tú yo habíamos terminado un año antes, pero tus lagrimas -hipócritas- me convencieron de intentarlo una vez más. 

Pedazo de farsante... 

Te fui infiel, pero tu también, no me queda la menor duda emocionalmente por lo menos, sexualmente estoy casis segura que de la misma manera, por las últimas mentiras grandes y redondas que te caché, como la última luna llena que pasé en tu casa. 

No tengo respuestas, han pasado 4 meses de la última vez que te vi a la cara. He salido con otros, y todavía te comparo cuando estoy con ellos.  De uno a otro, de pene a otro, de piel a otra lentamente vas saliendo de mi sistema, de mi cuerpo, pero de mi alma, a la que entraste sin pedir permiso y respeto alguno, me temo que falta mucho para que te extirpe cabrón. 

Ahora pienso en lo tranquila que puedo estar de nuevo soltera, sin preocuparme de tus manías que si mi casa, que si el desorden, que si mi forma de vivir no cuadraba con la tuya. La herida poco a poco va sanando, y supongo que por eso, vengo aquí a vomitar las mariposas muertas en mi estomago, a ver si ya dejan de revolotear moribundas dentro de mi 




1 comentario:

Clip dijo...

A pesar del contenido del texto que me parece impecable, parece que aún destila asignaturas pendientes. Te sigo leyendo.