domingo, 20 de abril de 2014

Cuando las cosas cambian

Mi vida off line cada vez me absorbe más. Y es que desde que decidí dejar la "seguridad" de ser empleada para aventarme el numerito de hacer algo por mi misma... Pfff vaya cuento que me he echado encima, pero creo que vale la pena.

En uno de mis muchos lapsus de: "Ya déjenme en paz quiero vivir un rato", que suelen darme cuando estoy muy estresada -es decir muy seguido- decidí que sería divertido jugar con mi cuenta en Adult Friend Finder, que si, como habrán notado ha desaparecido ya.  No coman ansias ya irán descubriendo por qué lo hice. 

Había alguien que, desde que abrí esa cuenta por ahí de 2009, había estado mandando mensajes, sin ser fastidioso como muchos otros que yo conozco. Pero por algún motivo, el Destino o el Olimpo no le parecía pertinente que nos conociéramos. 

Jugando con la cuenta estaba yo,  cuando se me ocurrió que era buena idea abrir la web cam. Me parece más directo y así todos nos evitamos sorpresas. Como siempre miles de mensajes, muchos estúpidos, en fin, uno llamó mi atención. Le di mi cuenta de skype y, como siempre que hago eso, lo deje en una lista de espera a ver si valía la pena conocerlo.

De nueva cuenta un día de "me lleva 10 000 la fregada" decidí entrar de nuevo, comenzamos a hablar, me di cuenta que vivía cerca de dónde yo vivía. y le dije que nos vieramos un lunes dónde el dijera. Por azares del Destino no pude llegar. Un catalán con el que trabajaba no me dejo colgar el teléfono hasta pasadas las 3: 00 AM.

Lo busque en skype en cuanto me levanté  y le deje un mensaje:

Katsya Bond: lo siento una junta que se alargo demasiado
Katsya Bond: si puedes ven al starbucks de... 
Katsya Bond: puedo compensarte por lo de anoche
Mauricio L: hola
Mauricio L: starbucks de ... entonces?
Katsya Bond: sip
Mauricio L: ok a que hora?
Katsya Bond: cuando puedas
Katsya Bond: estoy terminando pendienes
Katsya Bond: cuando estés listo avísame
Mauricio L: OK yo andaré por alla como a las 7:45
Mauricio L: pero te marco al llegar por la zona antes de lanzarme para alla
Mauricio L: si 
Mauricio L: ya ubique bien
Mauricio L: te marco cuando vaya de casa hacia allá
Mauricio L: te dejo tengo conferencia.
Llegó la hora de la cita y yo estaba medio amodorrada por el calor y los gritos por teléfono con mi ex jefe Con el que si para no variar en ese momento me había vuelto a pelear. Así qué un poco de mala gana me dirigí a la cita. De verdad necesitaba un café. 

Cuando llegué, le mande un whatsapp para ver en que parte de Starbucks estaba. Se me ocurrió llevarme un vestido muy corto de licra, ycon la hueva de salir de mi casa olvidé ponerme la tanga, solo llevaba el brasier, y para compensarlo me lleve un suéter que más bien parece abrigo que cubría por completo el abrigo. 

Cuando finalmente nos vimos, me recibió con una rosa roja. Bonito detalle en mis... mmmm  9 años jugando a conocer gente en Internet con toda la intensión de ir a divertirnos a la cama, si, me habían regalado flores, pero nunca una rosa. Prefiero las blancas, pero las rojas también me atraen. 

Comenzamos a hablar, y no podía hacerlo encajar en ningún modelo de hombre que haya visto -o sentido- antes. Lo escuchaba, pero más bien observaba sus ojos y su cara, el resto de lo que se veía de su cuerpo. 
- Me parece familiar - me dije a mi misma.  Pero no era posible, jamás en la vida lo había visto antes. Pasaron un par de horas hasta que cerraron ese Starbucks. 

Y finalmente me preguntó: 
¿Quieres tener sexo salvaje? 
-Si - fue mi respuesta, como dije iba a compensarlo por plantarlo la noche anterior. 

Justo cuando nos subíamos al taxi rumbo al hotel, metí el enorme tacón de mi zapato en un hoyo que lo dobló completamente.  

Me ayudó a entrar y sutilmente me acarició la pierna hasta el muslo. Hasta me parecía un poco extraño que no intentará acercarse  en algún punto anterior en la noche. Bajamos un poco entre tropezones por el maldito tacón roto, del taxi. 

Un rato esperando por la habitación y finalmente subimos el elevador. Me estuve haciendo un poco guey por unos minutos, hasta que me quite el enorme súeter, y deje que se me acercara. De inmediato comenzaron los besos y ahora si se me acerco, me acarició laspiernas...Me voltee sobre la cama. y ahí se dio cuenta que no tenía nada por debajo de la falda, enloqueció un poco y sentí su lengua entre mis nalgas. También sus manos estrujándolas un poco. 

Después no entendí muy bien como paso pero de repente ya estaba penetrándome. ¡Que sensación! Hacía mucho que no me sentía tan bien mientras alguien me cogía, el contacto con la piel, hormonas, que se yo. Después de un orgasmo simplemente no pude más y me quede dormida en sus brazos, no sé por cuanto tiempo. La sorpresa para mi, casi escalofriante, es la forma en que me abrazó. 

No sé como pero desperté de nuevo con él entre mis piernas, debió ser ya de madrugada, la verdad estaba algo cansada por pelear con gente estúpida horas antes.  Mientras me penetraba no paraba de intentar besarme, francamente no me fascina que me besen. 

De verdad hace muchísimo tiempo, aunque más bien diría que nunca, me sentí con la libertad de ser yo misma.  De verdad esa noche perdí la noción del tiempo, o la cuenta cuantas y en qué formas me cogía. De repente me sorprendí viendo que eran ya las 11 de la mañana, y yo no había pisado mi casa. El tampoco. Lo que me sorprendió aún más es que decidió no ir a una junta y quedarse todo el día, sobre mi, de lado, boca arriba, o boca abajo. Dormía por ratos, hablábamos de todo y nada. 

Y sin saber como volvíamos de repente a  estar uno encima del otro.  Salimos del hotel, hasta la siguiente noche. Entre semana, si fue una locura, una deliciosa locura.



Cuándo al fin llegué a casa, lo único que pude atiné a hacer fue tomarme un analgésico para evitar el dolor en las piernas y en la espalda. Bañarme, y poner una rola antes de quedarme completamente dormida. 

1 comentario:

Mauricio dijo...

Y nada fue igual despues de eso