lunes, 18 de abril de 2016

Aprendiendo de nuevo

Me tarde 26 años en aceptar realmente a alguien para compartir mi vida. Y ahora que terminó, todavía me siento un poco perdida. Fueron 2 años agridulces y confortablemente confusos. Era interesante saber qué tenía a alguien a quién llamar a las 2:00 AM.

Pero era un auténtico infierno emocional, no saber nunca si realmente me estaba diciendo la verdad. Las mentiras y el que me ocultaran la verdad, rompió casi totalmente la confianza que alguna vez pude tener en el que hasta ahora ha sido el mejor amante que he tenido.

Pero ¿De qué sirve tener alguien que te acaricia el cuerpo y se atreve a tocarte el alma cuando no sabes si es sincero?

De repente las promesas. se sentían vacías,  y me di cuenta que al final, la única que realmente abrió su vida sin reserva al otro fui yo.

Así no se juega ¿Verdad?

Un "Te amo", pero que nunca te presente a sus amigos o lo que queda se su familia
Despertar juntos, pero siempre escondiendo a algo.
Escuchar que le dice "Te amo" a otra cuando cree que estas dormida
Cuando nunca supe si de verdad alguna vez respetó los mismos límites que el me pidió respetar.

¿De qué valía abrazarme por las noches y pintar realidades que no existían?

Rompí mis propias reglas al dejar entrar hasta el más recóndito rincón de mi alma a alguien, que pasó por ahí sin siquiera quitarse los zapatos llenos de lodo.

Me siento herida, la verdad si. Todavía lo extraño, y me hierve la sangre por las mentiras, por las caricias, por extrañar su cuerpo desnudo al lado del mío.

No sé si un día, me permita acercarme una vez más a alguien como con él.

Por ahora, quiero, y necesito sentir otros cuerpos, otros alientos en mi cuerpo para apagar todo recuerdo doloroso del cuento sui generis del que acabo de salir.

La moraleja de estos 2 años de locura, para mi es esta: "Nunca más abordes un barco de papel, creyendo que es un buque trasatlántico"




1 comentario:

BBWLOVER dijo...

No toda la gente puede ser honesta consigo misma y reconocer ante todos sus real condición de ser humano, por eso deben mentir.
Esa gente esta un escalón debajo de quien si reconoce su propia naturaleza por que el que no tiene necesidad de mentir, vive libre.
Por desgracia entender y aplicar que la honestidad debe ser para uno mismo implica vivir experiencias como la descrita.
El camino a seguir es el que dicta el corazón, la duración e intensidad del daño dependen de la razón.
=0)