jueves, 22 de noviembre de 2007

Ser infantil

Sacar al ser más perverso de todos, como diría Freud. Por eso me encanta tu cara de niño inocente, saber que en mis labios está la posibilidad de sacar a ese monstruo que tanto tiempo guardaste a los ojos de tus padres. Detrás de la puerta de tu cuarto creaste un mundo propio, entre juguetes y dibujos.

Ansiaste el cuerpo despierto de una muerta, que ahora te contempla.

Tu mirada ingenua, tu verga recién despierta por mi lengua, que juega con mis senos. Esos ojos verdes con una mezcla de miedo y de extasis.

Los sueños terminan justo cuando se ponen duros, es decir, buenos.

No hay comentarios: