lunes, 8 de agosto de 2011

Just Belive

Después de la, poco usual experiencia que les conté en anteriores posts. Estába buscando algo nuevo, que no tuviera nada que ver con cursilería, o que no me diera miedo dejar la bolsa en un auto, por un segundo.

Una vez oí decir a una locutura una frase que me quedó bien grabada "Cuando no es para ti, ni aunque te pongas. Cuando es para ti, ni aunque te quites". Y me queda claro que aplica para todo en esta vida, y puede que para las que sigan. Pocos días después, de que decidí poner punto final a mi obsesión con A... llegó R..., no el que conocieron por lo que les conté del viaje a Acapulco.

Este R... resultó ser un hombre que me dobla la edad. No es que realmente me importe, siempre me interesa brincarme la "brecha generacional", para ver que hay más allá, y que si tenemos en común.

Uno de sus primeros mails, simplemente me dejó extasiada.

Y entonces, la leí...
Y al leerla me la imaginé
Desnuda, con otro hombre en la cama
Gozando como solo el sexo perverso, como ella lo llama, puede hacer gozar
Entregándose a él con desenfreno, dándole sin restricciones cada centímetro de su femeneidad

La química existe no solo cuando los cuerpos se tocan
La energía y la electricidad fluyen aún a través de los cables y el teclado
El erotismo puede entrar por el monitor y las bocinas
Y el suyo me había invadido al leer su blog
Y junto con él una curiosidad canija y un deseo incontrolable
De ser yo y no otro el afortunado en tener a tanta mujer

Invadido de celos, me lo imaginé perdido entre sus piernas,
Penetrándola profundo, haciéndola gemir,
Sus uñas en su espalda, sus piernas rodeando su torso
Su insaciable apetito sexual

De pronto, lo inevitable, una erección grande y fuerte como esa que describe ella en su Blog,
Se la atribuye a un tal R… que curioso, yo siempre firmo mis correos con solo una R…
Será una señal del destino? O solo un deseo incumplible
¿Que puede escribir un hombre de 48 años a una niña de 24 para llamar su atención?
Ya es de noche y solo pienso en encontrarla, en topármela en el MSN
En abrir mi buzón y ver un mail suyo, en ser el R de sus relatos futuros
En ser yo quien desabroche el nudo que soporta todo el peso del vestido
Inclinarme ante su sexo y de mi solo recuerdo, hacerla estremecer
Como leerla me haizo estremecer a mi

Y entonces la leí…

Hablamos varias veces por msn, algunas videollamadas, otras veces más por mail, y unas cuantas más por teléfono. Finalmente después de mucho estire y afloje en las agendas. Nos vimos después de que el llegará de un viaje en Las Vegas.

La cita, decidí que fuera en un punto medio: el auditorio nacional. Además, de noche, Reforma, siempre me impresiona. Aunque como vía de comunicación en horas pico, bueno, bueno, luego, si me apetece, les contaré algunos de mis traumas con Ebrad.

Lo primero que hizo al llegar, fue besarme. Yo como siempre en una primera cita esta nerviosa, y desvelada, había tenido uno de esos días de pendientes tras pendientes en mi oficina. Así que le tocó besarme con el sabor de los restos de Monster (imitación gringa del Red Bull pero con más taurina y más ázucar).

Yo pensé, que haríamos una parada en algún café o restaurante, pero no fue así, fuimos casi directo a su casa. Pero antes pasamos por un par de botellas de vino blanco. Su departamento, pequeño pero con una vista bellisima a un también pequeño jardín, me sorprendió. Algo parecido a esto.
Solo le dimos unos sorbos al vino, y después nos olvidamos de las copas. Nos dedicamos a besarnos a explorar la piel de el otro con la lengua y con el tacto, con la luz apagada, durante más de una hora supongo. Pero, me parecieron solo instantes.

Sin poses, sin sentimientos, creados, y sin nada más que dos cuerpos disfrutando. Simplemente perfecto. El me acariciaba lentamente, explorando detenidamente, y yo, cada vez, deseando cada vez más que me penetrará.

Una probadita, luego dos, y finalmente lo hizo... simplemente delicioso, sentir su miembro largo y grueso dentro de mi. Probando posturas, primero yo arriba después él. Experimentando cambios de ritmo.

Luego, nos movimos a su cama, para tener más espacio para experimentar y probar. Pasó un largo rato probando, y sintiendo mi sexo con la lengua, con los dedos, antes de volver a penetrarme. Hacía un buen rato, que no sentía tantos orgasmos en una sola noche.

Tristemente, yo tenía pendientes de la oficina, y el tenía que levantarse temprano para un congreso. Me vestí a regañadientes, no sin antes probarme la lencería que me había traído de Estados Unidos. Me la deje puesta, y después me coloco el vestido negro, casi transparente que llevaba, y por último un grueso abrigo negro. Me llevó hasta mi casa, y antes de bajar quedamos en vernos la siguiente semana.

Después de mandar los mails urgentes que tenía que contestar. Me acomodé en mi cama, recordando, y esperando, con ansiedad, la siguiente cita.



1 comentario:

Falopio dijo...

Me encanta la manera que tienes a veces de describir la esencia que van dejando tus experiencias, imaginarme el ambiente porque no dejas nada a tu alrededor, a veces, a la imaginaciòn, ya estàs siguiendo mi blog, gracias por hacerlo, algùn dìa te seguirè pero al baño antes de que cierres la puerta para deleite de nosotros.

He dicho.