martes, 18 de septiembre de 2007

Imagino

Una noche eterna, para sentir tu alma penetrando en la mía. En dónde los cuerpos no sientan el cansancio de los placeres, en dónde los siete pecados capitales me "condenen" a tu infierno, en él teniendo a Satanás como testigo unir mi boca a tu sexo hasta que me cubras de blanco la cara. Después, frente a luzbel quiero que me sodomices... y frente a todo el Olimpo, con Afrodita de por medio, entres en el altar que lleva su nombre en latín...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Como siempre evocadoras tus palabras...

Anónimo dijo...

tu imaginacion no es mas qe sentir placer ,aunque quien fuera parte de ti para estar an tu imaginaCION

Falopio dijo...

Una noche eterna, para sentir tu cuerpo dibujando el mio...

En dónde los cuerpos no sientan el cansancio de los poros derretidos por el incienso de la pasión ni la derrota de la ilusion...

Unir mi boca a tu sexo hasta que me cubras de blanco la cara. Pero porque la cara si la garganta está pidiendo a gritos millares de explosiones. (Excelente)


"Después, frente a luzbel quiero que me sodomices... "

Quiero solo de frente un espejo, testigo mudo de tal encuentro.

Uff!